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Neuropsicología clínica

La Neuropsicología Clínica es un área de la Psicología Clínica que estudia los efectos que produce una lesión, daño, o funcionamiento anómalo en el sistema nervioso central sobre los procesos cognitivos, psicológicos, emocionales y en el comportamiento de una persona.  Estos efectos suelen estar provocados por traumatismos craneoencefálicos (TCE), accidentes cerebrovasculares (ACV), hipoxias, enfermedades neurodegenerativas, tumores cerebrales o trastornos del neurodesarrollo entre otros.

El objetivo de esta disciplina es evaluar, diagnosticar y desarrollar los programas de intervención más adecuados para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familias.

El enfoque de intervención utilizado en el ámbito de la neuropsicología clínica es un enfoque basado en el uso de técnicas de estimulación cognitiva eficaces, y en la aplicación de herramientas y programas específicos para desarrollar e instaurar conductas adecuadas y saludables.

Conoce a nuestro equipo de Neuropsicología Clínica:

Cecilia Blasco Clemente, Neuropsicóloga Clínica – psicóloga clínica

Samuel Pacheco Rubio, Neuropsicólogo.

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Abordaje desde la neuropsicología clínica

Abordaje desde la neuropsicología clínica

  • Déficits subjetivos de memoria en personas sanas y sin aparente afectación neurológica, que pueda ser causada por estrés.
  • Deterioro cognitivo leve.
  • Enfermedades neurodegenerativas, tipo Alzheimer y otras.
  • Epilepsias.
  • Daño cerebral adquirido (Traumatismos craneoencefálicos TCE; Accidentes cerebrovasculares ACV;  Tumores cerebrales; Hipoxias; Infecciones o enfermedades tóxico metabólicas que producen lesiones focales).
  • Enfermedades desmielinizantes (Esclerosis múltiple).
  • Consumo de sustancias tóxicas que cursa con afectación de funciones cognitivas.

Secuelas que aborda la neuropsicología en el DCA

  • Secuelas cognitivas: percepción, atención, orientación, memoria, praxias y funciones ejecutivas.
  • Secuelas conductuales, emocionales y de personalidad: agitación, desorientación y deambulación, labilidad emocional, irritabilidad y agresividad, conducta sexual inapropiada, desinhibición conductual, depresión y ansiedad, apatía y egocentrismo.

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