Cómo afecta la falta de sueño a nuestro cerebro

El sueño es un ingrediente fundamental para el bienestar y la salud física y mental. Además de la cantidad de horas de sueño, tenemos que tener en cuenta la calidad de las mismas.

Dormir poco disminuye la atención, la concentración y la memoria. Además, empeora el rendimiento en el trabajo y el rendimiento académico. Pero incluso puede ser un síntoma de ansiedad o depresión. El insomnio no solo daña nuestra salud física y psicológica, sino que también afecta al funcionamiento de nuestro cerebro.

Hay que destacar que la falta de sueño no se identifica tanto como una patología sino como una consecuencia. El estrés y las preocupaciones son uno de los principales causantes del insomnio, ya que provocan un estado de alerta que dificulta el sueño. Existen también otras causas como dolores musculares o problemas de estómago.

Vemos ahora con más detalle que pasa cuando no se duerme lo suficiente.

  1. La falta de sueño podría provocar la reducción del tamaño del cerebro. Nuestro cerebro se regenera durante las horas de descanso nocturno, pero si no dormimos este proceso no se puede llevar a cabo. Un estudio publicado en la revista Neurology demostraría que perder demasiadas horas de sueño reduciría el volumen de la materia gris en determinadas regiones cerebrales. Aunque aun no se conoce si la mala calidad del sueño es una causa o una consecuencia de los cambios en la estructura del cerebro.
  2. Tener insomnio crónico provoca cambios en nuestro reloj cerebral que regula los ciclos del sueño. Para entenderlo, todos hemos experimentado que muchas veces despertamos minutos antes de que suene el despertador porque nuestro cerebro ha aprendido cuales son nuestras horas normales de sueño. El insomnio acarrea que el cerebro desaprenda cuál es la estructura normal del sueño. Así pues, un sueño irregular o de pocas horas puede provocar fatiga, dolor de cabeza, cefaleas, etc.
  3. El insomnio provoca también falta de concentración. Muchos de los errores que cometemos en el día a día, como en el trabajo o conduciendo, pueden estar justificados por un déficit de descanso nocturno.
  4. Dormir pocas horas afecta además al hipocampo, una región del cerebro asociada con la memoria y el aprendizaje. Esto se debe a que durante el sueño se reponen los neurotransmisores cerebrales, por lo que el insomnio genera una pérdida de conectividad entre las neuronas presentes en esta área del cerebro.

La falta de sueño o el insomnio mantenido puede ser muy complicado de solucionar por medios naturales. Por ello, muchas veces se precisa de medicación para volver a regular de forma química los ciclos de sueño. Una vez nuestro cerebro ha vuelto a aprender a dormir, la estrategia más indicada es intentar disminuir poco a poco las dosis de medicación. Dormir es indispensable para nuestra salud.

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